Home/3d/Creación de un corazón humano impreso en 3D: ¿es posible?

Creación de un corazón humano impreso en 3D: ¿es posible?

Es posible que en pocos años la ciencia pueda desarrollar un corazón impreso en 3D totalmente funcional. Aunque eso aún no ha llegado, te vamos a contar todo lo que se ha conseguido hasta ahora con la tecnología 3D, que no es poco.

Cómo ayuda a la ciencia la creación de un corazón con impresora 3D

La impresión 3D en medicina es la aplicación más prometedora de las impresoras 3D. Se ha avanzado mucho en la impresión de diferentes tipos de prótesis para operaciones y para recuperar la movilidad de personas que han sufrido amputaciones o lesiones graves. También para moldes y piezas dentales.

En el terreno de la formación médica, se han logrado imprimir órganos y tejidos sintéticos con un aspecto tan realista que permite la práctica y estudio del personal médico sin tener que recurrir a tejidos u órganos humanos.

Con los archivos escaneados en 3D de órganos humanos, se han podido crear diferentes tipos de órganos, entre ellos corazones, para que los estudiantes o profesionales de la medicina puedan ensayar y planificar operaciones sin necesidad de recurrir a cadáveres humanos.

Es un gran avance científico contar con equipo impresor 3D que produce réplicas de corazones para que se puedan diseñar tratamientos y operaciones. O para que los alumnos conozcan la anatomía de estos órganos.

Pero lo que ahora se está investigando, y que es el argumento de este artículo, es un salto cualitativo sin precedentes. Estamos hablando de la posibilidad, cada día más real, de fabricar corazones y otros órganos humanos para trasplantarlos a pacientes que los necesiten.

Qué se ha obtenido hasta ahora con la impresión 3D de un corazón

En 2019, la revista científica Advanced Science publicó un estudio muy prometedor. Investigadores de la Universidad de Tel Aviv habían conseguido fabricar con tecnología 3D un corazón vivo real que podía palpitar. Para ello, habían empleado tejido humano como material de impresión y una impresora 3D como herramienta principal del trabajo.

Se extrajo mediante una biopsia tejido graso de un paciente al que se quitaron todas las células, colágeno y otros biomateriales que proceden del propio paciente. Estas células se alteraron para que se comporten como células cardíacas y como células de vasos sanguíneos. Con ellas se hizo la “tinta biológica” con la que se pudo imprimir el corazón.

El resultado fue un corazón pequeño, de unos tres centímetros, que podía contraerse, pero que no podía bombear.

Cuál es el siguiente paso

Según estos científicos de Tel Aviv, el reto actualmente es conseguir que esas células maduren y que se puedan comunicar entre ellas, de forma que puedan contraerse juntas y bombear sangre. El siguiente paso será escalar este corazón, hasta obtener uno de tamaño humano que pueda ser trasplantado.

Es necesario desarrollar un proceso para producir todas las células que necesita un corazón humano. El profesor Dvi, que dirigió este interesante proyecto, piensa que es posible que en quince años tengamos impresoras 3D en los hospitales que puedan producir los tejidos que necesitan los pacientes.

La impresión 3D está revolucionando importantes áreas de la industria, la tecnología y la sanidad. Los avances no paran de sucederse, uno tras otro, y el futuro que nos prometen estas máquinas es cuando menos prometedor. Sin ir más lejos, el proyecto de obtener un corazón impreso en 3D es prometedor.

By | 2020-09-20T17:55:34+00:00 septiembre 2nd, 2020|3d|0 Comments